1900 – 1911 PRIMEROS CONTACTOS CON AL-ANDALUS.

SEGUNDA LLAMADA A LA AVENTURA

En 1900 interrumpe sus estudios para trabajar de auxiliar, como escribiente, en el Juzgado de su pueblo. El desastre de Cuba aprieta a la industria madrileña y catalana y el gobierno centralista no tiene más remedio que crear colonias interiores como Extremadura y Andalucía. La familia pasa los apuros comunes a los andaluces del 98. Los sacude fuertemente.
“Cuando yo era niño, los chiquillos en bandadas presurosas, atraídos por gritos desgarrantes, íbamos a posarnos ante la puerta de las casas llenas de gente, donde las angustiosas madres de mi pueblo natal, unidas a la desesperación, imprecaban al destino que discerniera a sus hijos la suerte de soldados de Cuba...” (Fundamentos de Andalucía, pág 174. edic 1984 Blas Infante).

La crisis agraria repercute particularmente en Andalucía. Su padre se arruina, no pudiendo costear los estudios de sus hijos. Con el trabajo de escribiente se costea la carrera de Derecho en la Universidad de Granada por libre y de Filosofía y Letras, en solo dos cursos, asistiendo a las convocatorias de los exámenes en Junio y Septiembre. Los apuntes se los aportará un buen amigo, que luego le acompañará en la Asamblea Andalucista de Córdoba en 1918, Alberto Álvarez de Cienfuegos Cobos.

“Andalucía necesita de su juventud, pero de la juventud honrada, de la juventud trabajadora, de la que pone sus ideales fuera del camino y trillado de la vulgaridad” (Ideal Andaluz. Pág. 144, edic. 1982 – Blas Infante)

Estimulado estos años por su abuelo materno comienza a poner en orden sus ideas. Y... comienza a tomar forma todo lo observado, analizado, pensado, ideado... El infante hace honor a su nombre y a partir de ahora será Infante, el ideólogo, el estudioso y la punta de lanza para la lucha.

GRANADA.-----. UN DESCUBRIMIENTO.

El estudio de la historia árabe, la nueva filosofía alemana, la literatura hispana, los orígenes del flamenco... en todo esto va a descubrir la realidad de la Andalucía cultural “creadora de las culturas más intensas y originales de Occidente”.(Blas Infante. La Verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado libre de Andalucía. Pág 79, edic. 1979)

Granada y Al-Andalus le llenan y se enamora del milagro. Su filosofía, su historia, su arte, su música... con avidez las devora, organizando ante sí tal amalgama que llegará a decir “Granada es Andalucía”.

Granada es la primera capital que conoce, por la que pasea, donde conoce a compañeros cultos y con inquietudes. La biblioteca de la Universidad le pone en comunicación con el patrimonio cultural andaluz.

La Alhambra le apasiona. La rodea con sus brazos y se la lleva en el corazón. Es el sueño. Es el ideal. Es Al-Andalus.

Ya es abogado y desde 1906 a 1909, en Casares, observa, estudia y trabaja en el Juzgado. Le dañan los actos judiciales a los que asiste como oficial: desahucios a pobres insolventes, subasta de bienes de pobres, juicios de faltas entre hambrientos. Esto le llena de dolor, piensa, decide... y estudia. Estudia con disciplina y a los 24 años aprueba las Oposiciones a Notaría. (Tendrá que esperar un tiempo para ejercer, pues la mayoría de edad está en los 25 años).

Y... SEVILLA.

Emilio Lemos, Presidente de la Liga Georgista Andaluza, afirma “Era casareño de nacimiento, sevillano de adopción y novio de Andalucía”

Ocupa la notaría de Cantillana, pueblo sevillano de cereales y olivares, Asunción y Pastora... A los 25 años, el mundo es suyo. Notario, soltero y con solvencia económica. Qué más se puede pedir. Pero... en Cantillana también hay jornaleros que cada mañana aguardan en la plaza que los alquilen para un jornal. Y los mira, y le miran y los recuerdos se convierten en un presente crudo, por el que ya, con la ley en la mano, hay que empezar a luchar activamente. El pensar da paso al actuar. El tiempo de, aquellos ideales de juventud, han terminado y el hombre nace y ha de germinar. “La vocación de Andalucía, como lo prueba su historia de todos los tiempos, es la de ser agricultor” (Ideal Andaluz. Pág. 86 edic. 1982 – Blas Infante)

En Cantillana toma su primer contacto con el Movimiento Georgista, junto a los Ingenieros Agrónomos Antonio Albedín y Juan Sánchez Mejias.

“Todas las noches nos congregábamos... Pretendíamos devolver la tierra a nuestros hermanos, los jornaleros, y a todos los hombres, por los métodos georgistas, los cuales propagábamos con brío juvenil” (Fundamentos de Andalucía, pág 135, edic 1983. Blas Infante).

Devolver la tierra. Tantos siglos de historia viviendo en el sistema feudal no era tan fácil de deshacer. Consciente de ello, afirmará “los señoritos, los andaluces menos andaluces” (Blas Infante. La verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía). “ esos cuatro privilegiados que la han convertido en dehesas y cotos de caza, donde se engordan toros, mientras perecen los hombres, y donde vienen a divertirse los señoritos, cansados de ociosear por Madrid” ( Manifiesto del Centro Andaluz en Cuatro textos políticos andaluces (1883-1933), pág. 53, edic. 1979).

Se hace socio del Ateneo de Sevilla. Buen lector y orador, pronto es socio activo hablando de Tartesios, Séneca, los Omeyas y los Nazaritas. Sigue estudiando, aprendiendo y viviendo experiencias nuevas.

“Mientras los demás íberos vivían dispersos en tribus, los andaluces formaban un imperio... Tartesia no murió, sigue viviendo, o lo que es lo mismo, creando” (Fundamentos de Andalucía, pág 228, y 254, edic 1983. Blas Infante).

“Nosotros, hijos de muchas razas, abierto el espíritu a la tolerancia para todas las costumbres y para todas las religiones” (Blas Infante. Carta Andalucista. Enero 1936)

“Andalucía fue el refugio del genio griego durante la barbarie medieval en el resto del mundo... Durante el transcurso de las edades Antigua y Media, es la región española más civilizada” (Ideal Andaluz. Pág.36 y 62 edic. 1982 – Blas Infante)

“Andalucía por sí, para España y la Humanidad no es una fórmula arbitraria. Es una expresión síntesis de la Historia de Andalucía”. (Blas infante. La verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía, pág. 79 edic. 1979).

En los Juegos Florales del Ateneo, la conferencia que da Mario Méndez Bejarano, será la chispa que encienda el despertar: “el nacionalismo andaluz no ha muerto”. Lo dice un andaluz y escucharlo enciende el alma.
Ahora leer, anotar, observar y estudiar serán sus compañeros de noche de soltería. En sus escritos inéditos lo corrobora: “España, que paga muy mal a los investigadores, lo hace muy bien a sus funcionarios llamados notarios, para que se dediquen a... investigar” (Enrique Iniesta, Blas Infante. Toda su verdad. Volumen I 1885-1919. pág. 47 edic. año 2000)

Con la revista “Bética” inicia un andalucismo cultural.

“Tan enterrada quedó esta cultura (se refiere Al-Andalus), tanto odio y tanto desprecio impotente se llegó a arrojar sobre su memoria que ¡cuánto trabajo nos ha costado a los investigadores empezar a imponer a los científicos de Europa, verdades que con el instrumento del árabe se encuentran a flor de piel!”

Blas Infante