1930 – 1936 LA SIEMBRA COMIENZA A GERMINAR.

LA AVENTURA ESTÁ A PUNTO DE FINALIZAR.

En esta etapa nacen sus otros dos hijos, Luis Blas y Alegría.

En 1930, Infante traslada la notaría a Coria del Río. Del mar al río. De la pesca a la agricultura. De nuevo cerca de Sevilla. Y corren vientos de esperanza. Primo de Rivera dimite. La clandestinidad se acaba y comienzan a emerger los andalucistas, los colaboradores, con más madurez, llenos de fuerza y sobre todo cargados de ilusión.

En este año, inicia la construcción de su pequeño homenaje a los moradores de Al Andalus, su casa “Dar Alfarah”, la casa de la Alegría, en los alrededores de Coria del Río y Puebla del Río. Es una construcción entrañable de recuerdos de la Alhambra y del Renacimiento andaluz. Parte de la casa, estructura árabe, parte estructura mudéjar-andaluza. La rodea de chumberas, almendros, higueras, olivos, naranjos...

“Mi padre decía que esta casa era su “Latifundio”. Él dibujó personalmente los planos y la revistió de elementos culturales andaluces” (Luisa Infante)

(Esta casa ha conservado sus tesoros intactos, gracias al afán de su mujer primero, y de sus hijas después, sobre todo la mayor, Luisa: el viejo sillón de Emilio Castelar, el primer fotograbado del Escudo de Andalucía, La Bandera de los Centros Andaluces, el lienzo con el Hércules Fundator, sus libros, sus escritos, sus discos, su piano, y su Escudo en la fachada principal. Hoy, patrimonio del pueblo andaluz).

Vuelve a la vida política activa con una conferencia en la Sociedad Económica de Amigos del País en Málaga, donde destaca la existencia del ser andalusí y del pueblo andaluz a lo largo de su historia.

Los republicanos ganan las elecciones el 14 de abril de 1931. Los Centros Andaluces abren sus puertas de nuevo. Su actividad se va a centrar en la consecución del Estatuto de Autonomía para Andalucía.
El Gobierno republicano, preocupado por la mejora de la explotación del campo, organiza la llamada Comisión Técnica Agraria e invita a Blas Infante para formar parte de ella, junto a Diaz del Moral, Pascual Carrión y otros. Elaboran un proyecto de reforma agraria.

“Entre otras cuestiones, la postura de los andalucistas es que haya un reparto de tierras, pero que no se expropie. Es decir, la tierra sería trabajada por los jornaleros, quienes la alquilarían con un control del gobierno. Se rechaza la expropiación para evitar que, en un futuro, algunos puedan convertirse de nuevo en Terratenientes, al comprar sus tierras a otros jornaleros. Si esto llegara a ocurrir, estaríamos otra vez igual que antes.” (Rafael Sanmartín. La importancia de un hombre normal. pág 39 Fundación Vipren ).

Pero en las Cortes, el texto está indefenso, pues ninguno de los miembros pertenece a los partidos representativos y es desbancado por socialistas, comunistas y de derechas.

“Mire a Europa, en el siglo XIX quince naciones monárquicas hicieron la reforma territorial. Y no sucedió nada” (Blas Infante. Periódico “El Sol”, 11 de junio 1931).

Los Centros andaluces, entidades independientes, se reconvierten en las Juntas Liberalistas, con una estructura más organizada y coordinada, con una relación más fuerte entre las distintas secciones locales.

“Andalucía debemos construirla entre todos. Todos tenemos la obligación de luchar por su liberación. El fin de la existencia de un pueblo es engrandecerse, pero no para sí, sino para la solidaridad entre los hombres, entre los demás pueblos. Las Juntas Liberalistas no buscamos la disgregación, ¡ pedir justicia para Andalucía, no es dividir”. (Blas Infante. Charlas del Cristina).

Las Juntas Liberalistas preparan el Anteproyecto del Estatuto. Entre otras las peticiones se centran en:

  • Autonomía para los Ayuntamientos.
  • Libertad de enseñanza.
  • Enseñanza gratuita para todos.
  • Justicia gratuita
  • Potenciar la creación de cooperativas...

Lo presentan a la Diputación provincial de Sevilla, a Hermenegildo Casas, que
lo acoge positivamente. Se realiza una campaña de información, con folletos donde se resume el Anteproyecto para que todos conozcan y sepan en qué consiste la Autonomía.

Las elecciones de Julio de 1931 son asumidas y se presenta a Infante por el Partido Republicano Federal. Andalucía debía tener una voz propia en Madrid, en las Cortes y ante el Gobierno Central.

ACLARACIÓN

Los campesinos de la CNT, alentados por el médico Pedro Vallina, apoyan la candidatura de Infante. El Gobierno se asusta y pretenden ver una conspiración separatista. A esto se suma que en la lista le acompañan dos aviadores de Tablada, Ramón Franco y Pablo Rada. Los integrantes de la Candidatura son detenidos, menos Infante, que no se encuentra en ese momento en la sede, por orden del Gobierno. Esta detención detiene la Campaña y altera la conciencia de los votantes. Son puestos en libertad, sin cargos, pero con un tiempo precioso perdido. Solo consiguieron dos diputados.
Esta aventura da lugar al libro “La Verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía”, obra espontánea e interesante.

El Gobierno Central, tras las elecciones, está dispuesto a conceder los Estatutos de Autonomía de otras regiones antes que el de Andalucía, a pesar de haberlas comenzado a prepararlas más tardíamente.

Todo son parones, excusas y obstáculos. No interesa que Andalucía sea autónoma. Da miedo y su lema “Andalucía por sí, para España y la Humanidad”, junto con el Himno, “pedid tierra y libertad”, “Andalucía libre”, escrito a principios de los años 30, presuponen un “alzamiento” a la lucha encarecidamente. El Gobierno no está tranquilo y da pautas de espera para que el Estatuto se conceda.

Las Juntas Liberalista, con fuerza, tesón, entereza y esperanza prosiguen su objetivo. Preparan la Asamblea Regional. Hermenegildo Casas continua apoyándolos y en una reunión con los representantes de las Diputaciones de todas las provincias andaluzas se acuerda: Aprobar las bases del Anteproyecto del Estatuto y celebrar la Asamblea Regional Andaluza en Córdoba en enero de 1933.

Mientras tanto, en Julio de 1932, le ofrecen a Infante el Ministerio de Agricultura, que rechaza, por su disconformidad con la política que seguía el gobierno, no habían aceptado la Reforma Agraria, y no quiere entrar a formar parte del juego y mantener su dignidad.

1933. La Asamblea Regional de Córdoba

Asisten a ella representantes de las 8 diputaciones, 507 de ayuntamientos, y 78 entre partidos políticos, sindicatos y asociaciones culturales, así como los diputados andaluces en las Cortes. En total 729 representantes.

En ella se discuten los “pro” y los “contra” que pueden traer la autonomía. Hay discrepancias y se protesta por el “Viva Andalucía libre”. La conclusión final, es la defensa de la autonomía, su petición al gobierno y la elaboración del documento final, que no recoge todos los puntos propuestos, aunque sí muchos de ellos. Su importancia está en que el documento de Anteproyecto de Bases para el Estatuto de Autonomía se aprueba y que es un éxito político y jurídico.

ACLARACIÓN

Los sucesos de Casa Viejas. En esta población de Cádiz, el sindicato CNT y otros han convocado una huelga general, a la que hacen partícipe a todos los trabajadores. Pasados unos días se desconvoca y los escasos medios de comunicación y la premura de tiempo impiden que se propague. El día señalado muchos se presentaron en Casas Viejas y los guardias de asalto y guardias civiles, mandados por el gobierno civil de Cádiz detuvieron a varios campesinos, hubo tiroteos y fusilamientos. Se forma un gran revuelo cuando la noticia se va difundiendo. En las Cortes algunos diputados se enfrentan al Gobierno y éste tras varias deliberaciones dimite.

Los sucesos de Casas Viejas deponen al gobierno central, que es presidido ahora por Alejandro Lerroux, no partidario de las Autonomías. Esto provoca otro obstáculo hasta Madrid.

En 1934 se constituye la Comisión Pro- Estatuto, ante las trampas del nuevo gobierno, formada por once hombres liderados por Infante. Es una acción con fuerza y relevante. Es ir a por todas, sea como sea.

En el resto de España acontecen los sucesos de Asturias, con los mineros y la proclamada independencia por Cataluña, lo que provoca un cerramiento más fuerte por parte del gobierno a las acciones autonómicas.

Y... tan cerca y tan lejos. Desde 1883 intentándolo y siempre con obstáculos cuando se ve próxima. Las crueldades, trampas de la política no concuerdan con el talante de Infante y en marzo de 1934, hasta septiembre de 1935 se retira de nuevo, a su casa de Coria del Río. La desilusión ha llegado a todos y las fuerzas hay que reponerlas. El compromiso adquirido sigue en pie, pero la lentitud no es buena consejera.

A finales de 1935, las regiones que habían solicitado Autonomía, ya la tenían, incluso Galicia, que en un principio no se lo había planteado. Andalucía aún no y cada paso adelante implicaba una lucha titánica para no dar dos atrás.

En Septiembre de 1935 vuelve a la acción, sin recabar en ayuda política, sólo en las personas. Infante publica “Carta Andalucista”, “Es necesario actuar. Este es el clamor unánime de los liberalistas... Creo que saberse Andalucía es lo principal... Andalucía puede llegar a saberse sin necesidad absoluta de estar representada por un Estado político... Pero es indudable que la acción de un estado político llegaría a acelerar este resultado de contribuir a que nuestro Pueblo recuperara su Espíritu...”

1936. Esperanza y... calma. ¿Paz?

En su proseguir, los liberalistas eligen a Infante presidente del organismo Acción Pro Estatuto. Tiene intención de llegar a todos los andaluces y en su empeño, el 15 de junio redactan y firman un comunicado “Manifiesto a todos los andaluces”, su último documento: “a los andaluces de todas las ideologías... la autonomía regional no excluye la particularidad de alguna doctrina ni de algún programa religioso, político o societario. Quisiéramos... que por... la conveniencia común de la empresa autonomista, llegase la Paz a reinar entre vosotros... sin perjuicio de que, una vez conseguida la autonomía para nuestro pueblo, cada uno de los andaluces o cada grupo... procurase orientar Andalucía manteniendo sus particulares puntos de vista combatiendo por sus respectivos criterios de justicia y libertad

Ahora todo el trabajo que se había estado desarrollando empieza a dar sus frutos. Y empieza una etapa activista imparable:

  • Tras el manifiesto, el 5 de julio se celebra en Sevilla la Asamblea de Diputados para el Estatuto y en ella, Infante es elegido presidente de honor de la Junta Regional.

  • El 8 de julio, en un acto público se presenta en Sevilla el Himno de Andalucía, con las palabras de Infante “un canto de paz y esperanza”, e interpretado por la Banda de Música Municipal y la Asociación Coral de Sevilla en la Alameda de Hércules.

  • El 12 y 13 de Julio, en Cádiz hay reuniones con diputaciones y alcaldías y en la Plaza de San Juan de Dios se iza la bandera en la fachada del Ayuntamiento. En su entusiasmo, la calma proviene y se manifiesta diciendo “Tengamos cuidado. No vaya a venir un huracán y se lleve, no solo a la bandera, sino a todos nosotros”(Blas Infante Discurso en Cádiz en Julio de 1936)

  • Se continúa visitando pueblos y en todos son recibidos con esperanza. El fruto ya había germinado y la lucha entre los pedriscos, las malas hierbas y la climatología habían acabado. La hora de recoger la cosecha está cerca. En Jerez, en el Círculo Radical, en su charla se refiere a “Lo peor que nos puede pasar es que haya desunión entre las provincias y entre las ciudades. Eso es lo que le interesa a los enemigos de nuestra autonomía. Mientras más desunidos estemos, mejor podrán manejarnos”. Radio Jerez se suma a estos actos y pide a los jerezanos que apoyen el Estatuto, y pone su antena a disposición de Infante.

  • El 14 de julio, se iza la bandera en la fachada principal del Ayuntamiento de Sevilla La Plaza Nueva está llena. Los andalucistas hacen un viaje por el Guadalquivir promocionando el Estatuto.

  • Todo preparado para el Referéndum que será después del verano.

Estalla la Guerra Civil. 18 de julio de 1936. Queipo de Llano prepara el camino en Sevilla para que Franco pueda entrar en la península sin problemas desde Marruecos.

El 19 de julio la casa de Infante en Coria del Río es registrada por militares del alzamiento.

El 2 de agosto, “Empezando a tomar la cuenta de la plaza estaba cuando llamaron por la puerta principal y se presentaron por la falsa a ir a abrirla. El sargento Crespo, de falange, y otro y la casa rodeada. Llévanse a Blas. Se lo llevaron, así como el aparato de radio y el altavoz, a las 11,30 de la mañana de hoy. Los aparatos volvieron, pero él no.” (Angustias García Parias. Palabras escritas en la agenda doméstica).

“Yo estaba en la huerta cuando vinieron hombres vestidos de falangistas. No pude despedirme de él. Rodearon la casa y entraron dos. Llevaban fusiles. Mi padre estaba sin afeitar y vestía de negro por el luto de mi abuela Ginesa. Salió por el lado izquierdo de la casa, por una puerta pequeña con cancela, frente al pozo. Yo le vi salir y le seguí un poco escondiéndome entre los árboles. Se despidió de mi hermana María de los Ángeles, seis años, y era su santo, y de mi hermano Luis, cuatro años, que estaban agarrados a las manos de mi madre. La pequeña, Alegría, tenía diez meses. Tardé mucho tiempo en comprender lo que pasaba” (Luisa Infante. Palabras de la narración del momento, descritas 40 años después)

“Sepan ustedes que es la primera vez en mi vida que soy corregido y detenido”Blas Infante. (Palabras dichas por él a la hora de su detección, según contaba Angustias García a sus hijas).

Del 2 al 11 de agosto 1936. Cine Jáuregui. Sevilla. Cárcel provisional

“La señora iba todos los días a llevarle cosas, todos los días, todos los días. Aquí se les preparaba a él su comida todos los días. Por cierto que él mandó el reloj y mando el anillo... Dos o tres cosas que tenían valor así, las mandó él con Martínez Luna, que como era falange entraba. Pero luego... Un pijama de hilo, tres termos... En fin, lo que tenía allí que valía poquito, eso no se lo dieron. Nada más que un colchón que lo compró la señora, que era así de vegetal, que era así lo que había antiguamente para comprarlo, se lo mandó... Eso sí se lo dieron a ella, que tuvo que alquilar un coche y todo para traérselo. No se vio otra cosa. Lo cierto es que vamos, que los termos y las cacerolas, que eran nuevas, porque se compraron unas... A él le gustaba muchísimo la sandía, y nosotros cogíamos cubiletes de éstos, partíamos la sandía. Cómo no se le podía meter ni tenedor ni cuchillo ni nada, pues partíamos la sandía, le quitábamos las pipas y todo,... a pedacitos y le llenábamos la cacerola. Y de higos de la higuera, también. Le poníamos otra cacerolita, con ellas ya, con el pellejo quitado y todo, nada más que para que se los comiera” (Rosario Delgado Cruz, niñera de la familia Infante Gracia. Testimonio extraído del libro Las lágrimas de San Pedro. Antonio Burgos, pág 8)

“Allí no cabíamos. Y aquello era dantesco. Ya le digo a usted que aquello era dantesco. Y llegaba la noche:
- ¡ Oído ¡
- y empezaban a llamar a gente. Llevaban una larga lista. Y a llamar gente...
Yo me acuerdo de cuando lo sacaron. Pues llegaron una noche, y empezaron a nombrar y lo nombraron. Yo me quedé helado. Se llevaron a seis aquella noche, en aquella saca segunda, y entre ellos iba él. Aquello era una saca de élite, porque todos eran gente de algún viso.” (José Leal Calderi, compañero de cárcel. Testimonio extraído del libro Las lágrimas de San Pedro. Antonio Burgos, páginas 42 y 43).

Y en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936, Blas Infante verá por última vez la luz de la vida, bajo el grito de Viva Andalucía Libre, en el Km. 4 de la puerta de Carmona. Fue fusilado.

En la agenda doméstica de 1936 de Angustias García Parias de Infante, en la página 11 de agosto, ella trazó una cruz, escribió Blas y una segunda cruz. La familia, la casa y los sueños inician un largo letargo y... silencio.

¡Oh huésped nuestro, si nos visitaras, seguramente seríamos tus huéspedes y tu, el dueño de nuestra casa! (Inscripción en árabe, puesta por Blas Infante en la casa de la Alegría).

Blas Infante