1916 – 1923 EL DESPLIEGUE DEL MOVIMIENTO ANDALUCISTA.

LA AVENTURA VITAL ANDALUZA

Tras la publicación de “Ideal Andaluz”, los males andaluces acentúan su preocupación social y rompe con el culturalismo exquisito de los ateneístas.

Funda en 1916 el primer Centro Andaluz en Sevilla con el compromiso de reformar la situación de nuestra tierra. Estos Centros se extienden por todos los lugares donde hay andaluces, incluidos Melilla y ciudades de Marruecos. A partir de este momento empieza la actividad andalucista propiamente dicha.

El grupo y no la individualidad están dispuestos a llevar la cultura a todos los andaluces, para recuperar su personalidad y elevar el nivel de vida. Por ello es necesario que se conozca su identidad y se asuma, así como tener un gobierno propio que controle los recursos. Son conscientes de las necesidades, intereses y regulaciones que hacen falta:

  • Aumentar el nivel de escolarización.
  • Llevar a cabo una reforma agraria.
  • Potenciar la creación de industrias.
  • Elaborar un Estatuto de Autonomía.
  • Formar un Parlamento y un Gobierno Andaluz.

Fundan la revista “Andalucía”, como órgano de los Centros Andaluces. Reciben adhesiones de los autonomistas de Valencia, Cataluña, que no comparten la idea de ayuda a la clase trabajadora que les mueve a ellos.

Terminada la Gran Guerra, Infante presenta en Ginebra su “Reivindicación de Andalucía ante el Congreso de la Paz”, aprovechando la doctrina planteada por Wilson, presidente de los EEUU sobre las nacionalidades en los Balcanes.



1918. Una fecha clave. Primer Congreso Andalucista de Ronda.

En esta Asamblea, organizada por los Centros Andaluces, se propone un programa político, económico, social y un Manifiesto Autonómico, basado en la Constitución Cantonal de 1883 (Constitución o Pacto Federal de Pi y Margall).

Restablecen los símbolos andaluces, la bandera blanca y verde y el escudo,
basado en el de Cádiz.

“Nuestra Asamblea de Ronda hubo de expresarse unánime y terminantemente, ordenando que en el escudo de Andalucía, se viniese a fijar esta leyenda, como lema de nuestra empresa restauradora: “Andalucía por sí, para España y la Humanidad” (Blas Infante. La verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía, pág 61, edic. 1979).

Y también en ella se plantea el concepto de Nacionalidad de Andalucía, entendida como “Nacionalidad Histórica y Patria Viva” en la conciencia de los andaluces.

1919. Asamblea Regionalista de Córdoba.

En marzo, 23, 24 y 25 se convoca una Asamblea en la ciudad de Córdoba, en el Círculo de la Amistad, preparada previamente por los Centros Andaluces y como confirmación del acto celebrado en Ronda. Sevilla elabora un documento “Ideario de la nacionalidad”, donde Infante defiende: “Nuestra voz quiere llenar de imperativos de vida clamorosa y palpitante el silencio de muerte de vuestras conciencias calladas... “
“... Andalucía es una nacionalidad, porque una común necesidad invita a todos sus hijos a luchar juntos por su común redención.”.(Manifiesto de los regionalistas, pág 83)
En esta Asamblea se ratifican los símbolos de la bandera y el escudo, así como el lema.

Se decide que todos los Centros Andaluces se dirijan a los Ayuntamientos y Diputaciones de sus provincias para que éstos soliciten a las Cortes Españolas un Estatuto de Autonomía para Andalucía.
Se exige una Autonomía completa, para que posteriormente hubiese un pacto federativo.

Y se acuerda difundir la historia, el arte, la ciencia y la cultura por todos los medios disponibles.

El resultado no es el esperado ni el deseado y la negativa fluye una tras otra. Pero ello no acobarda a los andalucistas. Siguen buscando vías de solución.

“... a medida que nos iban descubriendo, éramos excomulgados y puestos en el índice de los idealistas e ilusos” (Blas Infante. Fundamentos de Andalucía).

Y continúan...

Infante se presenta a las elecciones por Gaucín, distrito electoral al que pertenece su pueblo natal, y por Sevilla, dentro de una Candidatura llamada “Candidatura demócrata andaluza”. Plantea una campaña centrada en la Andalucía y su reforma agraria. “La tierra de Andalucía es de todos los andaluces que quieran trabajarla”
Pese al esfuerzo realizado no gana, ya que el caciquismo pondera fuertemente.

Aquí aprende el mensaje de amargura de la política y reflexiona con sus colaboradores que el nivel de conciencia autonomista es muy bajo. Si las necesidades básicas (subsistir) no están cubiertas, cómo pensar en luchar por unos ideales. El jornalero, el andaluz no entiende, no tiene la cultura suficiente para ello. Los actos que se organizan para tal fin no llegan a ellos y todo se les va en decir: “y... bueno Blas, cuando reparten la tierra”. (Revista “Andalucía”, nº 140. Córdoba 1919)

Pero en este año, no todo es tan ingrato.

  • Contrae matrimonio con Angustias García Parias, oriunda de Peñaflor y establece su residencia estable en Sevilla. Se casa a las 4 de la madrugada, en la casa de la novia, delante de un cuadro de la Inmaculada de Murillo, ya que se le hizo tarde en su trabajo en Sevilla y perdió el último enlace ferroviario.

  • Inicia su faceta literaria escribiendo “Motamid, último rey de Sevilla”, drama teatral de la historia del rey taifa sevillano del siglo XI vencido y cautivo del fanatismo almorávide en Agmat, Marruecos. En expresión de Manuel Ruiz Lagos, “una recreación del alma andaluza como pueblo”

“ Zahira preguntaba: - ¿por qué tantos días sin ir a la pradera?.
Y Xelima contestó: -no puede ser... En la pradera hay soldados. Es la guerra.
Y dijo entonces Abderramen, pasándose los puños por los ojos para enjugar las lágrimas: - ¿y qué es la guerra?.
En esto una inmensa bandada de estorninos apareció en el cielo... Un aguilucho los perseguía y llegó a acometerlos.
Los pájaros se replegaron, primero en una apretada nube oscura; después la banda se estiraba, o retorcía en el aire, como una serpiente alada.
El aguilucho se vio precisado a detener el vuelo ante los torbellinos de aire que los pájaros fraguaban con las fuerzas de sus concentraciones.
Xelina, señalando el cielo, dijo: - Esa es la guerra: un pájaro grande que quiere comerse a los chicos. Sólo que en la guerra, en vez de pájaros, son hombres.
Pero Abderramen replicó: - ¿y cuál es el pájaro grande que quiere comerse a los hombres?
Entonces Xelina, vencida por Abderramen, contestó así: - es verdad, hermanito. Los hombres debieran unirse todos para combatir sólo a los pájaros extraños, porque los pájaros iguales juegan a ver quién vuela más, pero no se matan unos a otros.”
(Blas Infante. Motamid, último rey de Sevilla pág 124 edic. 1983).

Funda la editorial y biblioteca “Avante” y lo publica en 1920.

De 1920 a 1923 es una etapa de intensa creación literaria e intelectual con intenciones educadoras. En 1921 crea “Cuentos de animales”, “un libro lleno de preocupaciones religiosas y naturalistas con influencia de cierto franciscanismo”, como dirá Ortiz de Lanzagorta. Y “La dictadura pedagógica”, reflexiones sobre la ideología y el estado comunista. “Pobre afán de instrucción ese que tiene por último fin el construir una sociedad en que todos coman y nadie sueñe”...” Gobernantes que sean maestros. Estado que sea escuela. Política que sea arte de Educación.” (Blas Infante. La Dictadura Pedagógica” pág 51 y 65 edic. 1989).

Y hasta aquí...

“Nos llamamos regionalistas o nacionalistas. Pero la Andalucía que vivía en nosotros... poco o nada tenía que ver con los demás regionalismos o nacionalismos peninsulares” (Fundamentos de Andalucía, pág 137, edic 1983. Blas Infante).

“Nos adelantamos a la Sociedad de las Naciones; subordinamos el concepto de nacionalidad a los fines de la humanidad entera” (Antología de textos de Blas Infante, pag. 101. Introducción Manuel Ruiz Lago, edic 1983s).

“Andalucía por sí para España y la Humanidad”... “regionalismo o nacionalismo internacionalista, universalista”. (La verdad sobre el complot de Tablada y el estado Libre de Andalucía. Pág.692, edic 1979. Blas Infante).

En 1922, obtiene el carné de Asociación Universal de Esperanto. En sus estudios aprende nueve idiomas, con gran facilidad: italiano, inglés, francés, portugués, alemán, latín, griego, árabe y esperanto.

Blas Infante