1923 – 1930 EL EXILIO FORZOSO. UNA PARADA EN LA AVENTURA.

Tanto trabajo y el fruto no se ve. Los obstáculos se presentan, siempre externos, pero ahí están y éste es uno de los más fuertemente acaecidos en España. En 1923, se produce el Golpe de Estado del General Primo de Rivera, que implanta la Dictadura en España y suprime toda actividad de grupos democráticos y autonomistas.

Se cierran los Centros Andaluces y cada uno vuelve su vida a otros quehaceres, de cara al público. Infante lo aprovecha fructíferamente en su madurez personal y familiar.

Acude a Madrid con motivo de la enfermedad de su padre. Está durante nueve meses y allí impulsa junto a los hermanos Álvarez Quinteros y el escultor Lorenzo Coullant Valera, la Casa de Andalucía. Muere su padre y escribe: “Cuando su tumba no tenga cerca espectadores curioso, iré a depositar la ofrenda de un tiesto en el que aliente una flor feliz y viva. Mi padre no ha muerto porque vivo yo”. (Cuartilla fechada el 23 de febrero de 1923).

Traslada a Isla Cristina la notaría. “Mis años de soledades isleñas”.(Fundamentos de Andalucía, pág 102, edic 1983. Blas Infante).

1924. Viaje a Agmat.

En 1924 repite el viaje que hiciera Iben-al-Khatib, hagib del rey de Granada dos siglos y medios tras la muerte en Agmat, su cárcel de Motamid. Infante viaja cumpliendo el epílogo que escribió en su libro dedicado a este rey.

El año 24 me determina reanudar las peregrinaciones que nuestros padres hicieron algún tiempo a la tumba de ....Al Motamid. El último peregrino ... en el siglo XIV. ... Merced a una serie de coincidencias afortunadas... pude encontrar la tumba del Rey en el dormido cementerio de Agmat, al sur de Merrakesch, en la vertiente sobre Marruecos del Alto Atlas... Allí no había europeos civiles ni militares cuyas líneas francesas habíamos dejado atrás. En mi viaje me acompañaba un intrépido muchacho catalán, gran espíritu, José Luis García Vidal. Llegamos a Agmat el día 15 de septiembre. Solos con un guía que nos prestó una kabila próxima y un interprete oraní, sin cartas de presentación... ni de referencia, no llevábamos más arma, ni más guarda, ni más brújula que nuestro entusiasmo y... el nombre de Al-Andalus que desvanecía recelos, apaciguaba las irritaciones que nuestra audacia despertó alguna vez y nos abría las puertas de aquellos campesinos montañeses quienes tan pródigos fueron en su hospitalidad” (Manuscrito Inédito AAX, 61-64, passim). (Y también en Fundamentos de Andalucía, pág 202-203, edic 1983. Blas Infante).


En Rabat, mi guía es Abdeljamid Er Rondi. Es mi paisano... Er Rondi es entusiasta porque es un joven intelectual publicista. En su tarjeta reza el título de maestro. Con un ademán va invitando a los andaluces que asisten al círculo para que se acerquen hasta donde nosotros nos encontramos bebiendo té. Y van aproximándose lentas, silenciosas, musitadas las figuras blancas y reposadas... de los hombres pálidos revestidos con túnicas de seda. (Manuscrito Inédito AAN, 1ª, 1).

En este viaje aprende “in situ” muchos detalles de la cultura andaluza de antaño. La música andalusí que escucha en estas tierras, le recuerda a la música de la Andalucía flamenca. A partir de aquí, comienza un estudio histórico, etnográfico y musical sobre el flamenco. Se matricula en el Conservatorio para aprender piano. Deduce que el flamenco debió ser, en su principio, música coral, como la nuba, uno de los estilos de música andalusí, pero se hizo individualista, porque sólo podía ser cantada en privado, debido a la persecución de los moriscos.

Lo aprendido, estudiado y recopilado, lo hace formar parte de su libro “Orígenes del flamenco y secreto del cante jondo”.

El retiro onubense representa un momento clave para la reflexión y la familia..

“Para que una doctrina universal o general no permanezca oculta, es preciso que el individuo permanezca oculto” (Blas Infante. La Dictadura Pedagógica).

Nos confesamos vencidos, pero rendidos no” (Blas Infante. Motamid, último rey de Sevilla, pág 114 edic 1983).

“Teníamos que aguardar a mejores tiempos” (Blas Infante. Fundamentos de Andalucía, pág 113 edic. 1984).

En estos años ven la luz dos de sus cuatro hijos, Luisa y Mª Ángeles.
En Portugal (Silves), se organiza un homenaje a Motamid, cuna de nacimiento. Acude y los periódicos retrógrados de Lisboa, emprenden una campaña en contra, ya que “o senhor Blaz Infante era un islamita “. (Blas Infante. La verdad sobre el Complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía, pág 84, edic. 1979).
La fiesta no llegó a celebrarse.

En esta paz junto al mar, inicia las “Cartas Andalucistas”, que recopiladas y reflexionadas dan vida al libro “Fundamentos de Andalucía”, “carta-libro que contiene las modestas investigaciones que animaron durante algún tiempo mis años de soledades isleñas... Andalucía necesitaba de este trabajo”. (Blas Infante. Fundamentos de Andalucía, pág 102 y 107 edic 1984).

Viaja a Galicia, aprovechando el parón obligado, y toma contacto con los autonomistas gallegos y conoce en directo su nacionalismo.

El exilio va a tocar a su fin. Se ha aprovechado bien, en labor literaria, labor viajera y familiar.

Blas Infante